jueves, 27 de junio de 2013

MENSAJE 83


Buenas noches, cariño mío:

Que te escriba eso es lo que hoy me pediste, amor, que sabes que eso lo hago siempre. Te escribo y mis pensamientos quedan en el papel para ti y no se esfuman ni pierden como el humo.

Solo de ti hablan mis cartas y para ti son mis letras, ya que te quiero tanto que para mí eres una fuente inagotable de inspiración. No cambies nunca, no dejes de ser buena, no dejes de enamorarme cada día más. Es más: enciende mi pasión, sedúceme, hazme sentir muy querido e importante para ti.

Sabes que soy de ti, no sólo mi cuerpo, mi mente y mi alma, sino también mis cartas, mis mensajes, que son el testimonio de todos mis sentimientos hacia ti. Cada una de mis frases te transmiten algo que quiero decirte.

En cada carta, en cada renglón, en cada palabra que te escribo estás tu presente.

Así que mi querido amor, prepárate una y otra vez más para volver a leerme, porque te diga lo que te diga, te escriba lo que te escriba,….todo se resume en un par de palabras: TE QUIERO.

Te ama, te quiere, te adora…..tu eterno amante, le Vizconde du Valmont. 



domingo, 23 de junio de 2013

MENSAJE 82



Querida:

¿Te enamoraste y no sabes por qué?. Dices que no lo sabes, pero que conmigo te sientes como volando por los aires.

Me alegro tanto de que conmigo sientas esa cosa tan maravillosa, que te sientas como volar de gozo. A mi me pasa precisamente lo mismo, que nunca me canso de sentir tu piel en contacto con a mía. No podría vivir sin sentir tus caricias, tus abrazos, tus besos, tus penetraciones, tus convulsiones, y derretirme con todo el gusto imaginable dentro de tu estado natural y salvaje.

Déjate llevar por ese sentimiento, déjate llevar por el placer,…., que a mi me gusta mucho, pero que mucho, mucho, mucho,…. y hasta me excita que tú también lo sientas por mí. Qué tontas esas pobres doncellas tan reprimidas, que se pasan la vida sin amor, sin placer,….algo muy triste, ¿no crees, cariño?, pero nosotros no vamos a ser así. Nosotros amamos la libertad, y lo que es más importante: nos amamos con toda pasión, porque sabemos ser buenos amantes.

Gocemos junto cuanto podamos, disfrutemos de nuestra felicidad particular, que no se termine nunca, que no haya cicatrices, y cuando terminemos exhaustos de toda esta tempestad de placer que nos concedemos mutuamente durante toda la tarde, nos quedemos los dos dulce y relajadamente dormidos, y soñando en futuras felicidades que compartiremos.


Te echo de menos, ansío poseerte ya, y te quiere mogollón tu amante, le Vizconde du Valmont

jueves, 20 de junio de 2013

MENSAJE 81


Querida:

Esta noche tengo insomnio, cariño, y me preguntaba: ¿en quién estarías soñando tú ahora?, ¿quién ocupa tus pensamientos por la noche?, ¿quién es ese que te pinta esa sonrisa que a diario haces cual derroche?

¿Quién es ese que llena tus días, de ese dulce sabor que esparces por donde pasas?, ¿en quién sueñas, amor?

Te veo tan contenta que hacía tiempo que no te veía así, por como te he visto hoy cuando sonreías, que parecía que tenías unas eternas ganas de vivir.

Me sonreíste y tu rostro rejuveneció, tu cuerpo también,….tienes un brillo en los ojos que no tenías antes. Así nadie puede adivinar tu edad, que yo tampoco lo haría. Pareces una jovencita cargada de energía en su primera fiesta.

Me dijiste un día que yo había sido el culpable, el que te había encendido tantas pasiones, pero sé que puede que sea otro con el que sueñas, que sea otro el dueño de tu corazón. Yo me trago mis propias dudas

¿Cómo lo podré saber yo, si no me lo dices, cariño?, ¿cómo voy a poder vivir sin ti?.......

FIRMADO,  LE VIZCONDE DU VALMONT

sábado, 4 de mayo de 2013

MENSAJE 80


Querida:

Ayer recibí una misiva de tu abogado donde me invitaba a enumerar los bienes comunes, con el fin de comenzar el proceso de disolución de nuestro vínculo matrimonial.

A continuación te remito dicha lista, para que puedas solicitar la certificación al Notario  y tener listos todos los escritos antes de la comparecencia ante el tribunal de la rota. Como verás a continuación, he dividido la lista en dos partes. Básicamente, un apartado con las cosas de nuestro año y medio de matrimonio con las que me gustaría quedarme y otra con las que te puedes quedar tú.

Para cualquier duda o comentario que quieras hacerme, ya sabes que puedes enviarle un mensaje a mi secretario, o a la asistenta que te escribe la carta que le estoy dictando, apoyándola sobre mi firme culo, como es costumbre, y en cuanto sepa lo que falta, estaré encantado de repasar la lista contigo.

COSAS QUE DESEO CONSERVAR:

- La encantadora emoción de caballo que sentí cuando te vi por primera vez en el baile de Versalles.

- El leve rastro del carísimo perfume que compraste en Grasse, y que se quedaba flotando por todo el palacio en toda la mañana, cuando bajaste por las escaleras para el baile del rey,  y de cuando yo aún no me atrevía a dirigirte la palabra de lo pasmado que estaba de verte tan bella.

- El movimiento de cabeza con el que aceptaste mi invitación a bailar.

- La mancha de colorete que dejaste en mi almohada la noche que por fin dormimos juntos por primera vez.

- La promesa de que yo sería el único que besaría la constelación de pecas de tus voluptuosos pechos.

- El pequeño mordisco que dejé en tu cuello y tuviste que disimular con maquillaje porque tu vestido de novia tenía un escote de palabra de honor.

- Las gotas de lluvia que se enredaron en tu pelo durante nuestra luna de miel cuando visitábamos de incógnito el maloliente Paris.

- Todas las horas que pasamos mirándonos, besándonos, hablando y tocándonos. (También las horas que pasé simplemente soñando o pensando en ti, y todas las incontables pajas que me hice por ti cuando no estabas conmigo).


COSAS QUE PUEDES CONSERVAR TÚ:

- Tus absurdos silencios.

- Aquellos besos tibios, emponzoñados, y faltos ya de pasión cuyo ingrediente principal era la rutina.

- El sabor amargo de tus insultos y reproches, en especial cuando me dijiste que era un “corto” y que no soportabas el olor de mis sobacos, cuando me pasaba el santo día en la primera línea del frente por las guerras que tenía que librar en nombre de Su Majestad el Rey.

-El protocolo gilipollas con el que no me dejabas comer natural, tranquilo y a mi gusto, cuando no teníamos visitantes.

- La sensación de angustia al estirar la mano por la noche para descubrir que tu lado de la cama estaba vacío, y no sabía si estabas no sé con qué marqués, o con el jardinero.

- Las nauseas que trepaban por mi garganta cada vez que notaba un olor extraño en tu ropa.

- El cosquilleo de mi sangre pudriéndose cada vez que te encerrabas en tus aposentos para escribirle kilométricas cartas a no sé qué amante tuyo. Y la misma angustia que me causaba cuando no recibía respuesta a los largos mensajes que te escribía.

- Las lágrimas que me tragué cuando descubrí aquel arañazo ajeno muy cerca de tu coño. Lo mismo la mordida que ví en tu culo, pero que no era la mía, precisamente.

- Luis y Antonieta, los nombres en honor de nuestros Reyes que nos gustaban para los hijos que nunca llegamos a tener por tu falta de voluntad en tenerlos.

-Tu gusto por relacionarte con viejos, bipolares, borrachos, y demás ralea que a mi no me llegaban ni a la suela del zapato.

-Con respecto al resto de objetos que hemos adquirido y compartido durante nuestro matrimonio (el palacio, la cuadra, los coches con los lacayos, etc) solo quiero comunicarte que puedes quedártelos todos, incluída la dote que me dio tu padre. Al fin y al cabo sólo son eso:… Objetos. Quédatelos todos, ya que yo tengo de sobras todas aquellas cosas materiales y espirituales, que te las pude dar a ti, pero que llegada la ocasión se las voy a dar a otra dama más honesta y entregada, que a diferencia de ti, me demuestre siempre que me quiere, que me valora, que me aprecia, y que se lo merezca más.

Por último, recordarte la dirección de mi asistenta, para que tu letrado pueda contactar con ella, y ambos se ocupen de presentar el escrito de divorcio ante el tribunal de la rota para ratificar nuestro convenio de divorcio. ¿Algo más que tengas que alegar o reclamar, cariño?

Afectuosamente, le vizconde du Valmont.


lunes, 29 de abril de 2013

MENSAJE 79


Querida:
Dicen que en esos tiempos que corremos, ya nadie cree en la amistad hombre-mujer, que se confunden amor-amistad, pero yo te puedo asegurar que en la vida algo más hermoso que esto no existe. No sé si es amistad o es amor lo que siento por ti, en eso me confundo muchas veces, pero sí puedo decir que es algo grande y muy bonito que siento por ti, y por ello te llevo en mi corazón, en mi sentimiento, y en mi alma.
Contigo amiga, amor, amante, querida,… o como quieres que te llame, he pasado momentos maravillosos, apasionados, cálidos,..que con ninguna otra mujer he pasado. Eres mi miel, mi sal, y hasta mi pimienta,…una mujer que me ha dado un agradable sabor en mi vida.
Sabes que contigo siempre he sido transparente, y puedes ser eres mi oído atento, porque a ti te cuento y te digo lo que a otra mujer ni le digo ni le cuento. Sabes de esos besos y esos abrazos tan apasionados que nos hemos entregado el uno con el otro en la piel de ambos, cual festín, y por eso entre los dos sabes que no podemos tener secretos.
Eres mi burbuja de felicidad, eres más que mi hermana, no te importan mi edad, ni mis arrugas, ni mis defectos, ni mis carencias, ni mis fracasos. Sabes darme la importancia que necesito, y sabes despertar mi confianza. Eres como mi alma gemela, que sabe lo que necesito para ser feliz.

Tú sabes de mis alegrías, de mis tristezas, de mis locuras, de mis preocupaciones, de mis ansias, de mis deseos, de mis proyectos, de mis debilidades….
Contigo no sé fingir porque siempre tienes algo bonito que decirme, por eso sólo a ti te puedo confesar lo más íntimo de mí pensar, lo más escondido de mis deseos.
Conoces más de mí que cualquier otro amigo, y por eso te pido que nunca te alejes de mí, porque siempre habrá algún momento que te necesitaré conmigo.
Si lloro, sé que llorarás conmigo. Cuando me río, sé que tú contenta también estás. Cuando enferme, sé que me cuidarás, cuando caiga en desgracia, sé que contaré con tu ayuda y tus ánimos. Te quiero y te lo digo que contigo siempre es fácil hablar, porque no sólo me escuchas atentamente, sino que además sabes corregirme cuando observas que ando equivocado en alguna opinión en algún propósito que pretendo.
Soy contigo tan transparente como cristal a la luz, que a ti no te oculto nada y todo te cuento, pues necesito que lo sepas todo de mí, ya que eres mi alma gemela, y así siempre podrás ayudarme cuando lo creas necesario, y sin que yo lo espere. La sinceridad no es sólo nuestro pacto, sino que además es nuestro sello común que nos pertenece a los dos.
Contigo no me siento un muñeco. No me dices lo que tengo que hacer, sólo me aconsejas, me sugieres, me indicas,….pero en nada me impones. Por eso a tu lado me siento bien, porque disfruto de la libertad de ser como quiero ser. Eres buena y virtuosa, y no me hace falta que te diga cómo tienes que ser ni lo que tienes que hacer: tú misma eres un tesoro que ya lo sabe todo. Por eso te considero afortunada y amada del cielo.
Por eso fuiste mi amiga, mi amante, mi amor,…y te ganaste para ti un espacio muy grande en mi corazón. No quiero que nadie te dañe, no quiero que nada ni nadie te haga sufrir. Si alguna vez te sientes mal, si alguna vez alguien osa herirte, no dudes en venir a por mi. Es más, a pesar de lo lejos que estamos, tengo unas ardientes ganas de abrazarte y comerte a besos, con ese hambre insaciable y lleno de pasión que siempre he tenido para contigo, recordando y repitiendo esos viejos tiempos de pasiones ardorosamente encendidas y compartidas.
Esperaré tus noticias.
Te recuerda y te quiere fervorosamente, le Vizconde du Valmont.


jueves, 28 de febrero de 2013

MENSAJE 78




Querida:

Anoche te recordé, ya hacía tanto que no lo hacía. Te pensé…y me duele
no saber que ha sido de tu vida. No sé si vives…. no sé qué es de ti, si acaso aún piensas en mí. ¿Qué habrá sido de tu vida?

A veces pienso que no fuiste real, que mi mente te creó, que fuiste un sueño. Un sueño hermoso, pero sólo eso: algo que quise que fuera, pero que jamás fue. Sólo un olvidado amor de adolescentes, un ensayo de pasiones desbocadas, mis primeros escarceos amorosos en este mundo tan cruel que no pareció dejar que viviéramos nuestro amor.

No sé porque te recordé; la vida se ha encargado, de esconder todo lo tuyo, y de ti nada me ha dejado. No sé tienes amante, si estás enamorada de otro, si estás casada, si tienes una nueva familia. No sé ni tan siquiera en dónde vives, y si de mí ya te habrás olvidado. Sólo le pido a Dios que donde quiera que estés, te encuentres con salud, y que recuerdes alguna vez a ese olvidado vizconde que te amó.

Con nostalgia, firmado, le Vizconde du Valmont.


miércoles, 13 de febrero de 2013

MENSAJE 77



Me preguntaste querida, ¿por qué te escribo?. Te lo explicaré en unas pocas letras. Escribirte es expresarte lo que quiero decirte, es darle sentido a las explicaciones, es poderte hablar simplemente con las palabras, cuando no puedo tenerte delante. Escribirte es poder decirte lo que siento a través de unos renglones, la capacidad de poder expresarte mi amor de mil maneras distintas, hacer que día a día, veas que me acuerdo de ti. Escribirte es hacer que mis pensamientos, mis alegrías, mis inquietudes, mis ilusiones lleguen a ti, y compartirlas contigo. Escribirte es ser como un poeta que hace unos versos inspirados, es como adorarte, abrazarte, besarte y penetrarte con las palabras; es como amarte, pero sin tenerte, puesto que son las letras por sí mismas las que destilan y llevan por sí solas los mensajes de amor que quiero transmitirte. Por eso me es tan fácil escribirte. Sencillamente te escribo porque te quiero.