domingo, 1 de diciembre de 2013

MENSAJE 118



Querida:

¿Te acuerdas de aquella vez que el marqués de Sade me propuso hacerte el amor con los ojos vendados?. Seguí su recomendación y te describo cómo me sentí.

Sentí que me entregaba a ti a oscuras, con los ojos cerrados, sin ver nada ni pensar en el porvenir, y centrado solo en el ardiente momento presente que sólo sentía el contacto con tu piel.

Me sentí como ciego a todo lo que escuché, a todo lo que yo mismo proclamé, a todo lo que tenía a mi alrededor. Me sentí como ciego al placer que iba a sentir, pero lo experimenté muy sensualmente, porque sabía que tú estabas allí, aún sin poder verte, y me sentí como si te viera en la oscuridad de los propios poros de mi piel que se sentían apegadas a la suavidad de la tuya.

Con la venda puesta, no veía nada, pero te pude hacer el amor, y el resto lo hiciste tú, que me enamoraste tanto, que al final me pareció muy fácil y fascinante todo eso, y no quise quitarme la venda hasta que los dos alcanzábamos sendos y repetidos orgasmos.

Ahora, cuando vuelvas, te tocará a ti vendarte los ojos, y hacerme el amor a mí con los ojos cerrados, y sentirás que igualmente sin verme, puedes amarme con esa intensidad sin fin.

Igualmente la idea de que los dos hagamos el amor con los ojos vendados, me seduce....., ¿qué te parece la idea?

Te espera, te quiere y te desea con todo fervor, tu amante, le Vizconde du Valmont. 

MENSAJE 117


Querida:

Cuando estoy en tus brazos, siento que arde todo mi cuerpo. Al calor de tus besos, de tus caricias, siento que se me incendia de placer por dentro. Esa calentura sale por mis ojos, por mi boca y por mis dedos,....y brota por toda mi piel, por cada uno de mis poros.

Nos incendiamos los dos en ese amor tan ardiente como pasional, que es lo más hermoso que en la vida me ha ocurrido contigo.

Me tienes a tus pies rendido, porque no me canso de adorarte. Te deseo  con todo mi cuerpo, mi alma, y mi sangre, y nunca me canso de tener ganas de tomarte, poseerte y hacer el amor contigo.

Con ardiente pasión te espera tu amante, le Vizconde du Valmont.



MENSAJE 116




Querida:

Aquí recluido en mi palacio te estoy esperando, y no me muevo aunque cualquier revolución estalle.

Sé que vendrás, sé que tú lo añoras, sé que a diario me sueñas, y que por mí tu lloras por volver a verme.

Esa es mi fe, y de aquí no me moveré, aunque tenga que estallar la revolución, aquí para ti estaré esperándote.

Tú vas a venir, y yo te espero aquí en nuestra alcoba, para revivir de nuevos nuestras pasiones que nos son mutuas y reciprocas, y no voy a asustarme ni llorar por mucho ruido de guillotinas que hagan afuera, porque sé que vas a llegar.

Los tiempos son complicados, pero nuestro amor nunca morirá, y por eso sé que llegarás y aquí me encontrarás.

Con todo deseo y pasión, te espera tu amante, le Vizconde du Valmont.


jueves, 28 de noviembre de 2013

MENSAJE 115


Querida:

¿Cómo apagar ese fuego intenso de la pasión que siento por tí?. ¿Rechazándome?, ¿hacerte la dura conmigo?, ¿volviéndote fría conmigo?.....

Eso sabes que conmigo no funciona, que me tienes encendido por completo el loco enamorado de mi corazón. Anda ya mi amor, no me hagas más esas tonterías en vano, que ese gran incendio que anda ardiendo por dentro de mi corazón no lo conseguirás apagar.

Solo necesito que el fuego de tu amor me consuma aún más desde muy dentro,.....necesito que tus llamas se complementen con las mías, den más calor, y se hagan más grandes.

No es el hielo de tu frialdad, no es la dureza de tus rechazos, no es tu estúpida actitud ingrata,...... Lo que de verdad yo necesito son tus besos, tus caricias, tus abrazos, sentirme deseado por tí, que me tomes, que me poseas, que viertas sobre mí las brasas de tu amor, que los dos avivemos el fuego de nuestras pasiones mutuas, para que ambos disfrutemos de modo desenfrenado y sin límites algunos nuestro amor.

Si estás de acuerdo conmigo, vuelve a mí, ya que ahora te necesito más que nunca. Enciende mi pasión, echa más leña al fuego, y disfrutemos juntos del calor inmenso e infinito de nuestro amor.


Te quiere con toda ardiente pasión, tu amante le Vizconde du Valmont.

sábado, 23 de noviembre de 2013

MENSAJE 114




Querida:

Mis ojos están tristes. Se despertaron opacos. Parecen no tener vida. Y es porque te están añorando volver a verte y no te pueden ver. Añoran tu presencia y quieren verte aquí mismo. Mis manos se mueren por tocarte, mi piel quiere sentirse pegada junto a la tuya.

Mis labios, querida, añoran tus besos, y después de tantos días, están como resecos por no sentir los tuyos. Mi lengua tiene insaciable apetito de sentir el contacto con la tuya. Me siento como morirme porque me faltan más besos tuyos.

Mi nariz añora el olor de toda tu piel, tu aroma natural, el calor de que irradias, esa esencia que me inunda, que me hace sentir como volando, como soñando, después de hacerte el amor.

Te añoro, querida, y te quiero volver a ver ya, otra vez. Todo mi cuerpo te añora: mis ojos, mis manos, mi piel, mi boca, mi lengua, y hasta mi nariz. Incluso ese miembro traicionero que siempre reclama su satisfacción de sentirte adentro a toda tí, te añora como el que más. Todo mi cuerpo te añora, querida, y por eso necesito volver a verte, volver a hacer el amor contigo.


Te espera, te añora, te desea y te quiere, tu amante, le vizconde du Valmont. 

sábado, 16 de noviembre de 2013

MENSAJE 113


Querida:

Estoy ansioso por verte, que la espera me tiene desesperado por no saber cuándo va a ser la hora en la que volveré a verte. Mientras te escribo, me sudan las manos, siento como un temblor que me nace muy dentro de mi corazón,..¿serán esas ansias locas que tengo de volver a verte?.

Desde que te fuiste, me he pasado todas las noches soñando contigo; fueron noches enteras en las que mi corazón me pedía a gritos que vinieras.

Y mañana, amor, por fin, ya estarás aquí. Estoy como nervioso, me imagino verte venir ya. Gracias por aceptar volver a venir a verme. Veo que eres más de lo esperado, mucho más que una vana ilusión,…y yo ya estoy ardiendo de deseos de volver a hacer el amor contigo.

Te quiere y te añora tu amante, le Vizconde du Valmont




viernes, 15 de noviembre de 2013

MENSAJE 112


Querida:

¡Qué angustias por las que he pasado!. Desde que te marchaste airada, sentí que te perdía, y entonces supe lo que era la angustia,….angustia de que no entendieras que sin ti me moría. Angustia de que no me dejaras explicarte lo que pasó, que aquello era solo un mal entendido que había entre tú y yo.

Me sentí morir de angustia de que te cerraras, que no quisieras oírme, que no me dejaras decirte que sin tu amor yo no iba a poder vivir, y me sentí como morir. Sentí una terrible angustia de perderte para siempre, de que dejaras de amarme, de no poder volver a tener la oportunidad de reconquistarte.

Solo te pido que me escuches, que me perdones, y que vuelvas a mi lado. Mi puerta está abierta, y yo siempre te estaré esperando…

Te ama con toda pasión, tu incondicional amante, le Vizconde du Valmont.